El Diario, 23 de junio de 2025
Un grupo de ex altos cargos de la Unión Europea y de instituciones globales como Joaquín Almunia, ex vicepresidente de la Comisión Europea, Josep Borrell, ex Alto Representante de la UE, Mary Robinson, ex Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos o Heidi Hautala, ex vicepresidenta del Parlamento Europeo, han firmado una declaración bajo el título de Salvaguardar el marco de sostenibilidad de la UE en la que piden que “la UE que envíe unas señales claras al mercado para que los agentes económicos dirijan sus esfuerzos a una rápida descarbonización, fortalezcan su resiliencia al cambio climático y adopten modelos de gestión sostenibles y respetuosos con los derechos humanos”.
El pasado febrero, la Comisión Europea presentó el Pacto Industrial Limpio con el que se pretende revigorizar a la industria ‘verde’, con la movilización de 100.000 millones en inversiones, incentivos fiscales y ayudas públicas masivas. Sin embargo, este Pacto tiene su lado oscuro. El paquete ómnibus aboga por la simplificación de la burocracia que se traduce en un recorte las exigencias medioambientales de las empresas, rebaja las sanciones por el incumplimiento y reduce sustancialmente el número de empresas que están sometidas a la rendición de cuentas por la sostenibilidad, entre otros nuevos obstáculos para lograr la descarbonización de la economía.