El Relator Especial puede intervenir directamente ante los gobiernos en casos de presuntas violaciones de derechos humanos que guarden relación con la extrema pobreza.

En concreto, lo hace a través de cartas que pueden adoptar la forma de un llamamiento urgente o una comunicación ordinaria. Estas intervenciones pueden estar relacionadas con una violación de derechos humanos que ya haya ocurrido, que siga ocurriendo o que presente un alto riesgo de ocurrir en el futuro. El proceso consiste en enviar una carta al Estado en cuestión en la que se describan los hechos que conforman la denuncia, las normas y la reglamentaciones internacionales de derechos humanos aplicables, junto a dudas, preguntas y la solicitud de aplicar medidas complementarias. En algunos casos, se pueden enviar comunicados también a organizaciones intergubernamentales, o bien a agentes no estatales como empresas privadas.

Las comunicaciones pueden versar sobre casos individuales, pautas y tendencias generales de violación de los derechos humanos, casos que afecten a un grupo o una comunidad en particular o el contenido de proyectos legislativos, normativas existentes, políticas o prácticas que no sean del todo compatibles con las normas internacionales de derechos humanos.

Más información sobre las comunicaciones y cómo enviar material informativo al Relator Especial aquí.

Se puede consultar una lista completa de los comunicados, incluyendos los enviados conjuntos con otros Relatores Especiales, aquí.